Estar o no estar en Redes Sociales

Estar o no estar en Redes Sociales

Redes Sociales

Cada vez son más las empresas que tienen una página en Facebook y/o Twitter para estar más cerca de sus clientes y poder tener un contacto más directo con ellos. De hecho, la mayoría de las personas a las que les gusta una marca concreta las busca en las redes sociales para seguir sus publicaciones, sus promociones,… En nuestros días, no estar en internet, ya sea teniendo una página web, una cuenta en una red social, o un blog, es prácticamente “no existir”.

Cuando alguien quiere saber algún dato de una tienda, o en nuestro caso, de un profesional, lo primero que hace es buscarlo en internet. Puede ser para ver su dirección o teléfono, para ver fotos del lugar donde ejerce, ver comentarios que hacen otras personas sobre ese profesional, ver si tiene alguna promoción en vigor, o cualquier dato que quiera conocer sobre ese profesional.

Si no tienes página web, redes sociales o un blog, la gente no te va a encontrar y esto puede hacerte perder “clientes”.

Vamos a poner un ejemplo. Si estoy buscando un dermatólogo en Cádiz para un problema que tengo en la piel, y ningún médico me ha recomendado a alguien previamente, lo primero que voy a hacer es buscar en un buscador (google por ejemplo) “dermatólogo en Cádiz”. Aquellos que de alguna manera de las que he comentado tenga presencia en internet, aparecerán en los resultados del buscador. En este caso, miraré varios de los enlaces que me aparecen para ver cual de ellos me conviene más por su lugar de ejercicio, reputación, ofertas, precios, etc.

Si tienes una consulta privada es recomendable tener esto en cuenta si quieres subir el número de  pacientes/clientes que vengan a verte.

Un aspecto importante a tener en cuenta es que tener presencia en las redes sociales no se trata solo de abrir una cuenta o invertir en publicidad. Hay que dedicarle también tiempo, pues igual de perjudicial puede ser no estar en la red, como de estar pero no actualizar nunca contenidos. Debemos buscar tiempo en el que invertir en ello, o si nos lo podemos permitir, contratar a algún profesional (Community Manager) que nos ayude a llevar las cuentas que tengamos abiertas.

Puedes estar preguntándote, ¿qué es lo que más me conviene? Veamos algunos casos:

  • Facebook tiene millones de seguidores por lo que es relativamente fácil llegar a más gente. Te permite crear campañas que puede tener mucha eficacia por ser la red más usada. Puedes segmentar a la comunidad a la que quieres dirigir tu anuncio por edad, género, intereses, entre otros, y además es de señalar que el coste es mínimo. Esta red te puede servir también para escuchar las necesidades, sugerencias y opiniones de tus seguidores, lo que hará que puedas actuar según sus expectativas, puedes comunicarte directamente con ellos y así lograr mayor empatía.
  • Twitter te permite crear mensaje de sólo 140 caracteres. Puedes también incluir alguna imagen o incluso un video. Puedes usar lo que se llama “Trending Topics” para que tus mensajes lo vean más personas y así poder conseguir más seguidores.
  • Si eres más atrevido puedes realizar vídeos para publicar en Youtube o Vimeo. Estos vídeos pueden ayudarte a ser más cercano con tus pacientes/clientes.
  • En Instagram o Flickr puedes compartir de una manera muy fácil fotografías a las que si les añades un hashtags tu contenido puede ser encontrado más fácilmente. Podrías subir fotografías de tus instalaciones, de tu personal (siempre que te den su consentimiento) trabajando “feliz” gracias a la cultura organizacional de tu empresa o todo lo que se te ocurra que puede hacer que seas más cercano.

Existen muchas más redes sociales, pero estas son las más usadas y conocidas, y para empezar a introducirte en este mundillo están bien. Las demás las conoceremos más adelante cuando sepamos manejar bien estas y veamos si nos interesa o no estar presente en alguna más.

Aún puedes seguir preguntándote, ¿para qué me puede servir una red social?. Intentaré despejarte más dudas:

  1. Difundir información sobre tu área de trabajo.
  2. Darte a conocer y llegar a más gente
  3. Proyectar una imagen positiva y cercana
  4. Recibir información de primera mano de tus pacientes/clientes y así dar una mejor calidad de tu servicio.
  5. Gestionar las críticas que te puedan llegar o cualquier sugerencia que te hagan
  6. Mejorar el posicionamiento de nuestra web si es que la tenemos
  7. Ofrecer una comunicación directa con tus pacientes/clientes y así ofrecer información y atención al cliente de manera rápida.

Y, ¿qué no se debes hacer en las redes sociales?

  1. Hacer publicidad directa como el de toda la vida.
  2. Hablar únicamente de tí, de tus servicios, de tus ofertas, de tu consulta…
  3. Saturar a nuestros seguidores con información. Hay que racionar
  4. Ignorar o no gestionar adecuadamente las críticas que podamos recibir.
  5. Intentar conseguir resultados económicos rápidamente.

En definitiva, no debemos olvidar que las redes son, ante todo, un canal de comunicación, y como tal debemos tratarla. Tener siempre presente la imagen que queremos dar y no mezclar nunca nuestros perfiles profesionales con los personales.

Siempre recomiendo la lectura del “Manual de estilo para médicos y estudiantes de medicina sobre el buen uso de Redes Sociales” de la OMC.

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