Participar en debates en las RRSS (parte 1)

Participar en debates en las RRSS (parte 1)

Ya sabemos que no debemos mezclar los contenidos que publicamos en una cuenta personal con las que pongamos en una profesional, pues debemos cuidar la imagen que damos a nuestros pacientes y a la sociedad en general.

Cada uno es responsable de lo que publica y, por esto, se debe siempre reflexionar el contenido que vamos a poner antes de hacerlo.

Si vamos a opinar sobre algún tema en concreto debemos saber con qué rol lo vamos a hacer. ¿A qué me refiero? No podemos opinar de igual manera si estamos haciéndolo como profesional que si lo hacemos como ciudadano. Debemos tener precaución con esto también, sobre todo si vamos a entrar en algún tipo de debate con otros profesionales. En este caso, debemos tener en cuenta el artículo 38.3 del Código de Deontología Médica que dice que “Las discrepancias entre los médicos no han de propiciar su desprestigio público. Se evitará el daño o el escándalo, no estando nunca justificadas las injurias a un colega. Se evitarán las polémicas públicas; las divergencias se resolverán en el ámbito profesional o colegial”.

A veces, se origina un debate en una red social sobre algún tema relacionado con nuestra profesión. Si controlamos el tema puede que se nos antoje entrar en dicho debate y opinar. Lo más normal es que surjan discrepancias y en estos casos debemos tener más cuidado y evitar las descalificaciones y las expresiones peyorativas sobre compañeros y otros profesionales sanitarios. Igualmente, es muy importante evitar alusiones a los ámbitos personales y privados de los otros compañeros.

Todos sabemos que cuando entramos en una discusión hay siempre que “guardar las formas” y no llegar al punto de desacreditar u ofender a los demás. Y no puedo decir que de igual manera haya que llevarlo a cabo en las RRSS, porque en este caso es todavía más importante no caer en improperios ya que todo lo que escribimos queda grabado en la red, y nunca se sabe qué consecuencias podría tener para nuestra persona o nuestro prestigio como profesionales a corto o largo plazo. Un ejemplo de un caso reciente, es la repercusión que han tenido los “chistes” del nuevo concejal de cultura de Madrid que hizo hace varios años y que ha llegado al extremo de tener que dimitir. Seguramente cuando los escribió ni siquiera se le pasó por la cabeza las consecuencias que iba a tener en el futuro.

En este caso no entraba en un debate como tal, pero si es un buen ejemplo para ver la repercusión que pueden tener nuestros comentarios en las RRSS, y el cuidado extremo que debemos poner a la hora de publicar.

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