Los médicos tienen un papel activo en la prevención y detección de la violencia de género

La violencia de género es un problema de salud pública, un trauma extendido mucho más de lo que se muestra y el Sistema de Salud Pública español aún no está preparado para afrontarlo como es debido. Así ha quedado de manifiesto en una jornada celebrada por la Organización Médica Colegial. 

Los profesionales del sistema, de todos los departamentos implicados (médicos de familia, pediatría, enfermeros/as, trabajadores/as sociales…) deben enfrentarse a sus lagunas, a sus miedos, a sus necesidades, a los déficits, ponerlos en común y comunicarlo, así como elaborar y elevar vuestras propuestas, para dar respuesta a las necesidades, crear nuevos protocolos o recursos que tal vez no hayan sido hasta ahora nunca pensados y que puedan resultar de ayuda a la mujer y sus hijas/os menores que acuden a consulta para liberarse del ciclo de la violencia.

Cuando una mujer vive una relación de maltrato, experimenta múltiples situaciones de alto contenido emocional. Cada emoción vivida tiene una expresión en el funcionamiento orgánico y por tanto una repercusión en su salud. La afectación de la salud del maltrato emocional al principio suele afectar solo al funcionamiento de los órganos, sin alterar su estructura, pero si la situación conflictiva persiste en el tiempo podría dar lugar a la enfermedad orgánica, minando la salud de la mujer y pudiendo dejar secuelas para su futuro. 

La enfermedades psicosomáticas son variadas y de importancia variable; pueden ir desde contracturas musculares, dolores de cabeza, infecciones frecuentes a situaciones más graves como la fibromialgia, enfermedades autoinmunes, depresión grave y muchas otras.  En realidad, se podría decir que se enferma como se vive, de modo que no resulta difícil de comprender como el maltrato puede afectar gravemente a la salud. 

Es imprescindible que los profesionales de la salud tomen conciencia que la detección de la violencia de género y la atención a las víctimas forma parte de su papel profesional. En cualquier actuación con las mujeres que sufren violencia es necesario tener en cuenta su situación personal y adaptar las intervenciones respetando la voluntad de las mujeres. 

Para que la atención a mujeres que sufren maltrato sea eficaz es necesaria la coordinación interprofesional e intersectorial. Es una responsabilidad profesional individual y colectiva la formación de los profesionales para ser capaces de actuar de forma eficaz con las víctimas y con otros profesionales que intervienen en la atención. La ley define a los médicos y al resto del personal sanitario como agentes cualificados en la lucha contra la violencia de género. Esta definición exige del personal médico un compromiso decidido para formarse, estar alerta y actuar activamente en la prevención, detección, asistencia y tratamiento de los casos de violencia de género. 

La comunicación y, en su caso, la denuncia a la autoridad competente de los datos vinculados a la violencia de género obtenidos en el contexto de la asistencia sanitaria forman parte de la atención y tratamiento debidos a la paciente víctima de este tipo de violencia, según se concluyó en la jornada.

La OMC y el COMCADIZ se suman a la campaña ‘Si hay salida a la violencia de género es gracias a ti’ lanzada desde el Ministerio de Sanidad, Servicio Sociales e Igualdad y participarán en sus redes sociales con los hastags #haysalida016 y #violenciadegenero. 

También en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, os invitamos desde el COMCADIZ a conocer el siguiente proyecto del Laboratorio de Interpretación de Sevilla a los que agradecemos las facilidades para dar difusión a esta iniciativa, e interpretados por dos de sus alumnos, Gonzalo Molina y Gloria Salgado.

 

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