“Mis expectativas se han cumplido con creces”

Pereira González 6

El Dr. Pereira González, residente de Oftalmología en el Hospital Universitario de Jerez, ha realizado una rotación en el Moorfields Eye Hospital de Londres como ganador de la beca MIR de formación en el extranjero

Médico “por vocación”, Ignacio Pereira González, natural de Huelva, entiende la medicina “como un servicio a la sociedad para el cual se debe estar lo mejor formado posible”. Quizás por influencia de su padre, cree que un médico “debe intentar abordar distintas esferas como son la atención clínica diaria, que entiende como la principal, la investigación y la docencia”. Residente de Oftalmología en el Hospital Universitario de Jerez, la beca de formación en el extranjero que le ha otorgado el Colegio de Médicos de Cádiz (COMCADIZ) le ha permitido realizar una rotación en el prestigioso Moorfields Eye Hospital de Londres, donde ha podido formarse en las diferentes técnicas de trasplante de córnea, de las que este centro es referente mundial.

Además de formarse en su trabajo de consulta y quirófano diario, en estos cuatro años ha intentado dedicarles tiempo a las otras esferas. Actualmente se encuentra realizando los estudios de doctorado en la UCA, posee máster en oftalmología clínica, ha sido docente en diferentes sesiones impartidas tanto en su hospital como en la sociedad andaluza de oftalmología (SAO), ha sido tutor de TFG, se ha presentado y aprobado exámenes de acreditación europea de conocimiento de oftalmología (international council of ophthalmology – ICO) y ha sido ponente en comunicaciones tanto nacionales como internacionales.

Considera que dentro de una carrera profesional “lo más preciado que te puede regalar alguien es su tiempo al enseñarte”. Por ello se encuentra enormemente agradecido a los profesionales que en estos cuatro años le han aportado la base de sus conocimientos, en especial a los oftalmólogos de su hospital, el Hospital Universitario de Jerez. También a las personas que le han dedicado su tiempo y transmitido conocimientos en sus rotaciones externas y al COMCADIZ “por tan generoso reconocimiento”.

Actualmente realizas tu cuarto y último año de residencia de oftalmología en el Hospital Universitario de Jerez y has elegido el Moorfields Eye Hospital London para realizar tu rotación. ¿Cuáles eran tus expectativas de formación complementaria en este centro y cómo han cristalizado? ¿Quién te recomendó dicho hospital y cuál ha sido tu impresión del Moorfields Eye Hospital?

Hablar del Moorfields Eye Hospital en el campo de la Oftalmología es referirnos a un hospital exclusivamente oftalmológico, top 5 mundial en diferente ámbitos, con más de 100 años de existencia, por lo que no necesita mucha más presentación.

Aunque en el servicio de Oftalmología de nuestro hospital no había ido antes nadie como residente, fue entre otras personas mi tutora, la Dra. Elena Fernández-Repeto la que me animó a realizar el Observer en dicho hospital dado que ella había estado allí con anterioridad.

“Estoy muy agradecido al COMCADIZ por promover la formación de sus residentes”

Mi rotación u Observer, como lo catalogan ellos, ha sido una experiencia tremendamente positiva desde el punto de vista formativo. He ido a Moorfields específicamente a la unidad de córnea y superficie ocular para formarme en las diferentes técnicas de trasplantes de córnea que practican. Dicha unidad es referente mundial en trasplantes de córnea y allí he podido conocer a algunos de los doctores que más han modificado y mejorado esta cirugía en las últimas décadas. Tanto en las consultas diarias, donde veíamos continuamente aspectos pre y post quirúrgicos de las diferentes técnicas, como en los quirófanos, he podido aprender el porqué de la elección de unas procedimientos sobre otros y los aspectos más puramente quirúrgicos llevados a cabo por cirujanos expertos.

He de decir que todo ello ha sido gracias a la predisposición y generosidad de los oftalmólogos de Moorfields, quienes desde un principio me han hecho sentir integrado en su proceder diario y han hecho posible que mis expectativas se hayan cumplido con creces.

¿Qué aspectos te han llamado más la atención y que ‘diario de abordo’ te traes de todo lo aprendido este mes?

Quizás lo que más me ha llamado la atención haya sido la facilidad y cotidianidad con la que hacen cosas, que en cualquier sitio parecerían extraordinarias. Al ser centro nacional británico de referencia para patologías corneales, el número de casos complejos valorados a diario es inmenso y eso desemboca en un gran número de cirugías. Cada día se realizan unas 16 jornadas de quirófano de las diferentes subespecialidades, por lo que las opciones a elegir son muy variadas.

Refiriéndonos en concreto a mi rotación en la unidad de córnea me traigo la idea de que las técnicas lamelares (trasplante de alguna de las capas de la córnea) y en concreto la DMEK (queratoplastia descemeto-endotelial) son hoy en día la mejor opción para reconstituirse la funcionalidad de la córnea, por supuesto individualizando según el paciente. He podido seguir de cerca las distintas opciones de queratoplastia (DMEK, DSAEK, DALK y QP) a través de los cirujanos de Moorfields, muchos de ellos partícipes de las últimas publicaciones al respecto. Por otro lado, también he podido conocer aspectos tanto clínicos como quirúrgicos de queratoprótesis y técnicas de trasplante limbar.

¿Cómo valoras el apoyo que te ha proporcionado el Colegio de Médicos para culminar esta experiencia formativa?

Estoy muy agradecido al COM Cádiz por promover la formación de sus residentes a través de la convocatoria de premios anuales. Decidí presentarme principalmente por la insistencia de mi padre que me decía: ¨el no ya lo tienes, no tienes nada que perder¨. En los dos años de pandemia que hemos tenido, siempre me han mostrado su comprensión acerca del continuo cambio de fechas que me he visto obligado a realizar. Lo cierto es que ha sido una suerte poder realizar la rotación al final de mi residencia ya que por momentos pensaba que no la iba a poder llevar a cabo.

A la vuelta de Londres, me recibieron en la sede de Cádiz del Colegio tanto el presidente, el Dr. Juan Antonio Repetto, como el secretario, el Dr. Gaspar Garrote, y tuvimos una distendida conversación donde me mostraron gran interés acerca de mi estancia. Hablamos de la importancia de salir fuera para coger nuevas ideas y en un futuro poder incorporarlas a nuestro ámbito. También de la necesidad del Colegio de abrazar a las futuras generaciones de médicos para que formen parte de su quehacer diario. Sin duda, tendré sus palabras y consejos muy en cuenta.

Por otro lado, la unidad de docencia de mi hospital también ha puesto todo tipo de facilidades para poder realizar la rotación. Igualmente, con ellos han sido continuos los cambios de fechas y los necesarios papeleos con el hospital de destino, por lo que también tengo mucho que agradecerles.

¿Qué balance final haces de la residencia? ¿Crees que has cumplido los objetivos que te planteaste al iniciar la residencia? ¿Qué le dirías a alguien que está comenzándola ahora?

Mirando atrás cuatro años veo a alguien que empezó con conocimientos oftalmológicos muy básicos, pero con muchas ganas de aprender. Gracias a los que me han enseñado estos años he podido adquirir, o eso espero, unos conocimientos de base para desenvolverme por mí mismo.

Yo tenía una cosa clara cuando comencé la residencia: nunca voy a tener tanto tiempo para formarme como estos años de residente. Por ello he intentado al menos introducirme en las tres facetas que, al menos alguien en formación creo que debe conocer: la clínica (la asistencia a los pacientes), la docencia y la investigación. He intentado, gracias a la ayuda de mis adjuntos, llevar comunicaciones a congresos, empezar una tesis doctoral, presentarme a exámenes de acreditación de conocimientos, afrontar el hablar en público y dar ponencias… Creo que la residencia es el momento para no tener miedo y, siendo consecuente y humilde, echarse para adelante.

A alguien que está empezando ahora le remarcaría algunos de los aspectos que creo que he logrado en estos cuatro años y otros en los que aún tengo que seguir trabajando. Le diría que estos años son para absorber conocimientos y fijarte tanto en las cosas que piensas que se hacen bien como en las que no para aprender de ellas. Le diría que por encima de todo está el respeto al paciente y que la empatía puede ser tu mejor aliado para conseguir el éxito. Le remarcaría que siendo humilde y reconociendo errores y falta de conocimiento en algunas materias es como más se aprende. Y, por último, que la residencia es solo el principio, que el objetivo de esta es adquirir conocimientos básicos para más adelante profundizar en determinadas subespecialidades, por lo que tenemos que tener paciencia.

¿Qué perspectivas futuras te planteas próximamente? ¿Qué subespecialidades dentro de la oftalmología te llaman más la atención? ¿Alguna inquietud en relación con tu profesión?

Aunque, como he comentado, mi experiencia en Moorfields ha sido bastante positiva y creo que la he aprovechado con creces, me gustaría ensalzar la labor de todas las personas que componen el servicio de oftalmología del Hospital Universitario de Jerez. Ellos han sido los que, tras cuatro años de formación, me han dado unos conocimientos básicos clínicos y quirúrgicos para, en poco tiempo, valerme por mí mismo como oftalmólogo adjunto. La calidad humana y el respeto a la formación del residente que existe en dicha unidad es muy alta, por lo que por mi parte solo puedo tener palabras de agradecimiento hacia todos ellos.

En un futuro soy consciente de que tengo que adquirir aún muchos conocimientos de oftalmología general. Es cierto que nuestra profesión tiende cada vez más a la subespecialización, pero en mi opinión, aún subespecializándote todos debemos de tener conocimientos básicos de todas las secciones. Algo que no puedo negar es que siempre me ha llamado la atención el polo anterior, especialmente la córnea y sus trasplantes me parecen algo en muchos casos milagroso. Son patologías muy visuales y agradecidas con el paciente, al igual que la cirugía de cataratas, que también me llama muchísimo la atención. En los próximos años me gustaría profundizar en el conocimiento de dichas subespecialidades tanto en aspectos clínicos como quirúrgicos, aunque tampoco estoy cerrado a otras secciones.

En cuanto a una inquietud oftalmológica, sí que la tengo. Me gustaría en un futuro formar parte de alguno de los equipos de oftalmólogos que hacen campañas en países del tercer mundo sin acceso a una sanidad básica. Tenemos una especialidad maravillosa, de las más resolutivas y agradecidas con el paciente. Simplemente poner unas gafas u operar una catarata le puede dar la visión a alguien y cambiarle la vida. Y eso me atrae y mucho. Ojalá pueda hacerlo en un futuro.

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